Dossier 013
Dossier 013 · Piedra y Polvo · Caso abierto

Las líneas de Nazca — dibujos que solo se completan de lejos

Nadie excavó nada allí. Bastó con quitar del camino las piedras oscuras y amontonarlas en los bordes para que apareciera un surco claro de pocos centímetros. Repetido a lo largo de kilómetros, en un desierto donde casi no llueve, eso duró dos mil años — y se convirtió en el enigma más visto desde lo alto de la arqueología entera.

Dónde
Pampa de Nazca, región de Ica, Perú
Época
≈ 500 a.C. – 500 d.C.
Quién las hizo
culturas Paracas y Nasca
Área de los trazos
≈ 450 km²
Figuras conocidas
893 (2025)
Patrimonio Mundial
1994

Entre los ríos Ingenio y Nazca, en la costa sur del Perú, hay una meseta plana y seca a unos cuatrocientos kilómetros de Lima. El suelo está cubierto por un cascajo de piedras rojizas, oscurecidas por una pátina de óxido de hierro que tarda siglos en formarse. Debajo de esa capa, el suelo es amarillento y claro. Es la única materia prima que necesitaron las líneas.

Quien cruza la pampa a pie ve poca cosa: franjas más claras que se pierden en el horizonte, montoncitos de piedra, senderos que se cruzan. Quien sube a un cerro cercano empieza a notar que las franjas son demasiado rectas para ser caminos comunes. Y quien vuela por encima, a algunos cientos de metros, ve un colibrí, un mono, una araña, una ballena, un cóndor — y una malla de rectas, triángulos y trapecios que lo atraviesa por completo.

Esa diferencia de punto de vista es el centro de la historia. Alimentó un siglo de teorías, algunas serias y otras fantasiosas, y solo en 2024 tuvo una respuesta más fina: no todos los dibujos se hicieron para la misma mirada.

Vista aérea del geoglifo del colibrí de Nazca: un ave dibujada con una línea clara continua sobre el desierto gris, con el pico largo a la izquierda, las alas abiertas y la cola en abanico a la derecha
Archivo — el colibrí, de unos 93 metros de largo. Está dibujado con una única línea que no se cruza: se puede entrar por un extremo y salir por el otro sin pasar dos veces por el mismo lugar. A la izquierda, una recta toca el pico y sigue hasta el borde de la foto: trazos de épocas distintas se cruzan por la pampa entera. Foto Diego Delso, 2015, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

01Lo que está en el suelo

Los investigadores dividen lo que existe en la pampa en tres familias. Las rectas, que son la mayoría: franjas que van de algunas decenas de metros a varios kilómetros, que muchas veces parten de un mismo montículo como los rayos de una rueda. Las figuras geométricas — trapecios, triángulos y espirales, algunos de cientos de metros de largo y con la superficie de una cancha de fútbol. Y los dibujos figurativos, los animales y plantas que se hicieron famosos, que son minoría y ocupan una parte pequeña del área total.

La técnica es siempre la misma, y de una economía notable. Se apartan las piedras oscuras de la superficie, que se acumulan en pequeños bordes a los dos lados; lo que queda expuesto es el suelo claro de abajo. Los surcos tienen en general de diez a quince centímetros de profundidad, y más de la mitad de las líneas mide poco más de treinta centímetros de ancho. Nada se cavó en sentido estricto, nada se construyó. El dibujo es una diferencia de color.

Lo que hizo durar esa diferencia es el lugar. La región está entre las más secas del planeta, con lluvias raras y un viento que, a ras del suelo, casi no arrastra el cascajo. Las piedras oscuras absorben calor y crean una capa de aire más caliente sobre la superficie, que ayuda a proteger el dibujo. Es una conservación frágil: un pie o un neumático hacen en un minuto una marca que la naturaleza no borra en siglos.

≈ 450 km² Área que se cita tradicionalmente para los trazos. La reserva arqueológica que los protege tiene 5.600 km².
10–15 cm Profundidad típica de los surcos. Las líneas están raspadas, no cavadas: lo que se ve es el cambio de color entre la piedra y el suelo.
≈ 800 Rectas cartografiadas por Anthony Aveni y Gary Urton en la década de 1980, ligadas a por lo menos 62 "centros de rayos" en pequeñas elevaciones.
893 Geoglifos figurativos conocidos tras el anuncio de julio de 2025. En 2023 eran 430.

02Quién las trazó y cuándo

La cultura Nasca ocupó los valles de la costa sur peruana más o menos entre el siglo I antes de Cristo y el siglo VII después de Cristo. Era una sociedad de agricultores en valles muy secos, famosa por su cerámica polícroma y por galerías subterráneas de captación de agua, los puquios, que algunos investigadores le atribuyen y otros sitúan en épocas posteriores. El gran centro ceremonial fue Cahuachi, un conjunto de montículos de adobe a orillas del río Nazca, a pocos kilómetros de la pampa.

Antes de ella existió la cultura Paracas, que ya trazaba figuras — principalmente en las laderas de los cerros, de modo que se vieran desde abajo. A esa fase se atribuyen el "gato" hallado en 2020 en una pendiente, cuando se abría un sendero de acceso a un mirador, y buena parte de las figuras humanas de Palpa, al norte.

Fechar un surco en el suelo es difícil, porque no hay material orgánico dentro de él. La cronología proviene de evidencia indirecta: fragmentos de cerámica rotos sobre las líneas y en los montones de piedra de los extremos, cuyo estilo tiene fecha conocida; la semejanza entre los animales del suelo y los que aparecen en las vasijas y tejidos nasca; y el orden en que un trazo corta a otro. El resultado es el rango que adopta la UNESCO, de cerca de 500 antes de Cristo a 500 después de Cristo, con las figuras de ladera más antiguas y las grandes rectas y trapecios más tardíos.

Qué quiere decir aquí "dos mil años" Las líneas no son de una sola época ni de un solo proyecto. Fueron abiertas, borradas, cortadas y rehechas a lo largo de un milenio, por generaciones que no se conocieron. Hablar de ellas como "un" monumento es una simplificación; la pampa se parece más a un cuaderno usado por muchas manos.

03Quién las vio primero

Los trazos nunca estuvieron escondidos. El cronista español Pedro Cieza de León mencionó en 1553 señales en el desierto que tomó por marcas de camino. Quien los trató por primera vez como objeto de estudio fue el arqueólogo peruano Toribio Mejía Xesspe, colaborador de Julio C. Tello, que los recorrió a pie en 1927, mirando desde los cerros. Los interpretó como caminos ceremoniales y presentó la idea en un congreso en Lima en 1939 — antes de cualquier fotografía aérea famosa.

El impulso siguiente vino del historiador estadounidense Paul Kosok, que estudiaba la irrigación antigua en la costa peruana. En 1940 y 1941 recorrió la pampa y, según el relato que se hizo célebre, vio ponerse el sol en la prolongación de una de las rectas el día del solsticio de invierno del hemisferio sur, en junio de 1941. Fue Kosok quien reconoció el dibujo de un ave entre las líneas y quien lanzó la idea de que la pampa era "el libro de astronomía más grande del mundo" (traducción nuestra).

Quien heredó el trabajo fue una traductora y profesora alemana que lo acompañó: María Reiche, nacida en Dresde en 1903, en el Perú desde 1932. A partir de 1946 se dedicó a la pampa casi sola — midiendo con cinta, barriendo surcos para hacerlos visibles, cartografiando figuras que nadie había dibujado. Publicó The Mystery on the Desert en 1949 y pasó el resto de su vida defendiendo la hipótesis astronómica.

Su teoría envejeció mal; el trabajo de preservación, no. Reiche pagó vigilantes de su propio bolsillo, consiguió de la Fuerza Aérea del Perú vuelos para fotografiar la pampa, financió la torre de observación junto a la carretera Panamericana e insistió durante décadas en restringir el acceso de vehículos. Murió en Lima el 8 de junio de 1998, cuatro años después de que las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa entraran en la lista del Patrimonio Mundial — una inscripción para la cual su campaña contó mucho.

Vista desde lo alto de la torre de observación junto a la carretera: el asfalto en primer plano, un cartel, algunos vehículos estacionados y, al fondo, la pampa plana y marrón con franjas claras poco visibles, hasta las montañas
Archivo — la pampa vista desde el mirador metálico de la carretera Panamericana, la torre cuya construcción financió María Reiche. Aun a pocos metros de altura, las franjas claras casi se confunden con las huellas de neumáticos; hay que saber qué buscar. Foto Va de Carro (Panoramio), CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.

04Cómo se hicieron

La pregunta "¿cómo dibujaron algo que no podían ver?" tiene una respuesta simple, y fue puesta a prueba. En 1982, el investigador estadounidense Joe Nickell reprodujo el cóndor de Nazca, de unos 134 metros, en un campo de Kentucky. Usó lo que tenían los nasca: un dibujo pequeño, estacas de madera, cuerdas con nudos para medir y una escuadra improvisada con dos listones. El equipo estaba formado por parientes suyos, sin formación técnica. El trabajo llevó cerca de un día y medio, buena parte perdida por la lluvia, y la fotografía aérea mostró una figura muy cercana a la original.

El método más probable es ampliar un modelo pequeño por coordenadas: se fija un punto, se mide con cuerda la distancia y la dirección hasta el siguiente, y así sucesivamente. Las curvas pueden trazarse con una cuerda atada a una estaca, como un compás. Se encontraron restos de estacas de madera en los extremos de algunas líneas. Para las rectas largas, basta con alinear tres estacas a ojo y seguir adelante — la precisión de kilómetros sin desvío, que tanto impresiona, es lo más fácil de obtener con esa técnica.

En cuanto al trabajo, las estimaciones apuntan a algo al alcance de grupos pequeños. Apartar el cascajo de una figura grande es cuestión de días para algunas decenas de personas. A lo largo de mil años, eso explica con holgura cuanto hay en la pampa, sin ninguna tecnología que no existiera en la costa peruana de la época.

Vista aérea del geoglifo de la araña de Nazca: cuerpo redondo, ocho patas dobladas en doble línea clara, y una recta y un trapecio que atraviesan el dibujo
Archivo — la araña, de unos 46 metros. Una recta corta la figura de arriba abajo y un trapecio ancho la toca a la derecha: los trazos se superponen, y el orden en que uno corta a otro es una de las pocas pistas de cronología relativa en la pampa. Foto Diego Delso, 2015, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

05Para qué servían: las lecturas, de la más sólida a la más improbable

Esta es la parte en que la discusión sigue viva. Las hipótesis de abajo no se excluyen necesariamente entre sí — varias pueden haber sido verdaderas en épocas distintas, o para tipos distintos de trazo. El peso de la evidencia indica cuánto se apoya cada una en lo que se ha medido y excavado.

Peso de la evidenciaAlto

Caminos para recorrer, en ritual

La idea de Mejía Xesspe volvió con fuerza. Muchas figuras están dibujadas con una línea única, que se recorre de un extremo al otro sin cruzarse a sí misma — el colibrí y el mono están entre ellas. Las rectas y los trapecios muestran, en varios puntos, el suelo pisoteado y tiestos de cerámica rotos a propósito, como en ofrendas. En 2012, Clive Ruggles y Nicholas Saunders describieron en la revista Antiquity un "laberinto" de 4,4 kilómetros, de camino único, lleno de vueltas, que solo tiene sentido para quien lo recorre — y que Ruggles identificó caminando.

La lectura más aceptada hoy es que la pampa era un espacio de procesión y ceremonia, usado por grupos que caminaban por las líneas, y no una imagen para contemplar desde arriba.

Peso de la evidenciaEn disputa

Agua, montaña y fertilidad

En un lugar donde la supervivencia dependía de los ríos que bajan de los Andes pocos meses al año, sería extraño que el agua no estuviera en el centro de la religión. El antropólogo Johan Reinhard reunió en 1985 datos arqueológicos y etnográficos para proponer que las líneas formaban parte del culto a las montañas y a las fuentes de agua. Aveni y Urton observaron que los centros de rayos están en pequeñas elevaciones cercanas a los puntos donde el agua llega a los valles, y que muchas rectas apuntan hacia los cursos de agua.

Una variante más específica — la de que las líneas marcarían acuíferos y fallas geológicas subterráneas, propuesta por David Johnson en la década de 1990 — tuvo repercusión pero no fue confirmada por estudios independientes.

Peso de la evidenciaReciente, en prueba

Dos tipos de dibujo, para dos públicos

Es la propuesta del equipo de la Universidad de Yamagata, publicada en 2024 a partir de las figuras halladas con inteligencia artificial (sección 06). Las figuras grandes, de línea, muestran principalmente animales salvajes y están a lo largo de la red de rectas y trapecios: serían escenario de rituales colectivos. Las figuras pequeñas, en relieve, de unos diez metros en promedio, muestran motivos humanos — personas, llamas domesticadas, cabezas cortadas — y están a la orilla de senderos estrechos, a una distancia en la que un caminante las ve desde el suelo. Serían para ser vistas por individuos o grupos pequeños, de paso.

La hipótesis coincide con la distribución observada. Sigue siendo la interpretación de un equipo, y depende de que la muestra de los senderos sea representativa.

Peso de la evidenciaBajo

Un calendario astronómico

Es la tesis de Kosok y de Reiche, y fue la más influyente durante décadas. En 1968, el astrónomo Gerald Hawkins — conocido por haber defendido usos astronómicos de Stonehenge — probó por computadora 186 líneas contra las posiciones del Sol, de la Luna y de estrellas brillantes en el horizonte de la época. Treinta y nueve coincidían con direcciones solares o lunares importantes, pero cerca de la mitad de eso se explicaría por azar, y figuras iguales en lugares distintos daban resultados distintos. Su conclusión fue que la astronomía no explicaba la mayoría de las líneas.

Eso no descarta que algunas rectas marcaran un solsticio o la salida de una estrella, como Kosok vio en 1941. Descarta la pampa como un observatorio sistemático.

Peso de la evidenciaNula

Pistas de aterrizaje para visitantes del espacio

Popularizada por Erich von Däniken en el libro Recuerdos del futuro, de 1968, la idea es que los trapecios recordarían pistas de aeropuerto y que las figuras serían señales para quien llegaba del cielo. El propio suelo responde: el terreno expuesto es blando, y cualquier vehículo pesado se hunde y deja marca — como mostró el camión de 2018 (sección 07). Una "pista" de treinta centímetros de ancho, o dibujada como un mono, no sirve para que aterrice nada.

El argumento de fondo — "nadie haría algo que no puede ver" — fue respondido por el experimento de Nickell y por las figuras de ladera que se ven desde abajo. Y desvía la autoría de las personas que de hecho hicieron las líneas, cuyas vasijas y tejidos llevan los mismos animales que están en el suelo.

Vista aérea del geoglifo del mono de Nazca: cuerpo de perfil, cola enroscada en una gran espiral a la izquierda, manos y pies con dedos, cortado por rectas más anchas
Archivo — el mono, de unos 93 por 58 metros, con la cola en espiral y las manos dibujadas con dedos. Como el colibrí, está trazado con una línea continua — una de las pistas a favor de leer las figuras como caminos recorridos. Rectas más anchas y posteriores cortan el dibujo. Foto Diego Delso, 2015, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

06Descubierto ayer: lo que halló la inteligencia artificial

Durante ochenta años, las figuras de Nazca se encontraron una por una — en un sobrevuelo, en una fotografía, en un paseo por la pampa. La Universidad de Yamagata, en Japón, mantiene un instituto dedicado a la región desde 2012, bajo la dirección del arqueólogo Masato Sakai, y a fines de la década de 2010 empezó a trabajar con IBM Research. En 2019 el grupo anunció 143 figuras nuevas, una de ellas detectada primero por un modelo de aprendizaje automático. En 2022, otras 168.

El salto llegó en 2024. El 23 de septiembre, el equipo publicó en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences el resultado de un barrido de la pampa entera con un modelo de detección entrenado con fotografías aéreas de diez centímetros de resolución. Después de una primera selección, quedaron 1.309 candidatos de alto potencial; los arqueólogos fueron al campo, verificaron con dron y, en seis meses de trabajo, confirmaron 303 geoglifos figurativos nuevos. Hasta entonces se conocían 430. El número casi se duplicó en un semestre.

Los hallazgos son casi todos del tipo pequeño, en relieve — difíciles de ver desde un avión porque miden pocos metros, están erosionados y contrastan poco con el suelo. La IA no los "descubrió" sola: por cada figura real, los investigadores tuvieron que examinar decenas de sugerencias del modelo. La ganancia fue de velocidad, estimada por el equipo en unas dieciséis veces.

El 28 de julio de 2025, en el pabellón del Perú en la Expo 2025 de Osaka, Sakai anunció otros 248 geoglifos, hallados en las campañas de 2023 y 2024 con el mismo método: 160 figurativos — entre ellos figuras humanas, escenas de decapitación y llamas — y 88 geométricos. Con eso, el total de geoglifos figurativos conocidos en la pampa llegó a 893. El equipo estima que hay más de mil figuras en relieve a lo largo de más de cien senderos — lo que deja todavía decenas, tal vez cientos, por hallar.

Por qué esto cambia la pregunta "desde arriba o desde abajo" Las figuras nuevas están a la orilla de senderos y se leen a pocos metros, caminando. No necesitan avión ni cerro. Lo que el público conoce como "líneas de Nazca" — el colibrí, el mono — es la parte grande y espectacular de un conjunto que, en número, está hecho principalmente de dibujos pequeños, hechos para la mirada de quien pasa.

07Las amenazas

El mismo suelo que guardó las líneas durante dos mil años las deja indefensas ante cualquier rueda. La carretera Panamericana, abierta en la década de 1930, atraviesa la pampa en línea recta y pasa por encima del geoglifo del lagarto, que quedó cortado por la mitad. Los miradores que hoy existen junto a la carretera nacieron, en parte, del intento de mantener a los visitantes fuera del suelo.

Vista aérea de la carretera Panamericana cruzando la pampa en diagonal, con camiones y la torre del mirador junto al asfalto; debajo de la carretera, los geoglifos del árbol y de las manos, y a la izquierda el lagarto cortado por la vía
Archivo — la Panamericana atravesando la pampa. A la izquierda, por encima de la vía, el lagarto, cortado por la mitad cuando se abrió la carretera; junto al camión, el árbol; a la derecha, las manos. Junto al asfalto, la torre de observación. Foto Max Berger, 2016, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Diciembre de 2014. Durante la conferencia del clima de la ONU en Lima, activistas de Greenpeace entraron en el área prohibida junto al colibrí y desplegaron letras amarillas de tela con un mensaje sobre energía renovable. Las pisadas del grupo quedaron marcadas en el suelo, y el gobierno peruano inició un proceso. La organización pidió disculpas.

Enero de 2018. Un camionero ignoró los carteles y atravesó la pampa, dejó surcos profundos en un área de unos 50 por 100 metros y dañó tramos de tres rectas. Fue detenido y liberado; la justicia no vio intención.

Mayo y junio de 2025. El Ministerio de Cultura redujo el área de la reserva arqueológica de 5.600 a unos 3.200 km² — un recorte del 42%, que pedían los mineros artesanales. Ante la reacción de arqueólogos y de la prensa, el propio ministerio anuló la medida días después y restableció el perímetro de 2004, y anunció una unidad ejecutora para gestionar la reserva.

2026. La presión no se detuvo. En julio, la prensa peruana registró denuncias de más de 130 plantas ilegales de procesamiento de mineral en la región, y el ministerio anunció la limpieza de seis hectáreas de basura en el sector de Socos, dentro de la reserva, pagada con los ingresos del boleto turístico. A fines de septiembre, una inspección del Ministerio de Cultura con el Ministerio Público y la policía en el Paisaje Arqueológico de Bogotalla–Tulín, en el distrito de El Ingenio, encontró maquinaria pesada, un campamento, caminos abiertos y la bocamina de un túnel — a unos setenta metros del geoglifo más cercano. El área había sido declarada patrimonio cultural de la nación en octubre de 2025.

Ver desde arriba tiene un costo La forma más buscada de conocer las líneas sigue siendo el sobrevuelo en avioneta. El 1 de agosto de 2026, un monomotor turístico que llevaba visitantes a ver las líneas cayó en la región de Ica, con trece muertos — once pasajeros y dos tripulantes. El gobierno suspendió las operaciones de la empresa mientras se investiga el caso. Los miradores de la carretera y los cerros de los alrededores muestran parte de las figuras sin despegar del suelo.

08Cronología

  • ≈ 500 – 200 a.C.Fase Paracas: figuras principalmente en laderas, visibles desde abajo, en Palpa y en el borde de la pampa.
  • ≈ 100 a.C. – 500 d.C.Fase Nasca: las grandes figuras de línea, las rectas, los trapecios. Cahuachi es el centro ceremonial.
  • 1553Pedro Cieza de León menciona señales en el desierto, que toma por marcas de camino.
  • 1927Toribio Mejía Xesspe recorre las líneas a pie y las interpreta como caminos ceremoniales. Presenta el estudio en 1939.
  • década de 1930Se abre la carretera Panamericana a través de la pampa, y corta el geoglifo del lagarto.
  • junio de 1941Paul Kosok observa la puesta de sol del solsticio alineada con una recta y reconoce la figura de un ave.
  • 1946 – 1949María Reiche empieza la cartografía sistemática de las figuras y publica The Mystery on the Desert.
  • 1968Gerald Hawkins prueba 186 líneas por computadora y concluye que la astronomía no explica la mayoría. Ese mismo año, von Däniken lanza la tesis de las "pistas".
  • 1982Joe Nickell reproduce el cóndor, a tamaño real, con estacas y cuerdas, en un campo de Kentucky.
  • década de 1980Aveni y Urton cartografían unas 800 rectas y 62 centros de rayos. Reinhard publica la hipótesis del agua y las montañas (1985).
  • 1994Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa entran en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
  • 8 de junio de 1998Muere María Reiche, en Lima, a los 95 años.
  • 2012Ruggles y Saunders publican el "laberinto" de 4,4 km hecho para ser recorrido. La Universidad de Yamagata abre su instituto en Nasca.
  • diciembre de 2014Activistas de Greenpeace dejan pisadas junto al colibrí.
  • enero de 2018Un camión atraviesa la pampa y daña tres rectas.
  • 2019 y 2022Yamagata e IBM anuncian 143 y luego 168 figuras nuevas.
  • octubre de 2020Se anuncia el "gato" de la fase Paracas, hallado en una ladera durante las obras de un mirador.
  • 23 de septiembre de 2024Artículo en PNAS: 303 geoglifos figurativos nuevos hallados con inteligencia artificial en seis meses.
  • mayo – junio de 2025El gobierno recorta el 42% de la reserva arqueológica y da marcha atrás días después.
  • 28 de julio de 2025Otros 248 geoglifos anunciados en la Expo de Osaka; los figurativos conocidos llegan a 893.
  • 1 de agosto de 2026La caída de un avión turístico que iba a sobrevolar las líneas deja trece muertos.
  • fines de septiembre de 2026Una inspección halla minería ilegal a unos 70 metros de un geoglifo en Bogotalla–Tulín, dentro de la reserva.

09Lo que sigue abierto

Para qué servía cada tipo de trazo. Camino ritual, agua, procesión, señalización de grupos: las hipótesis serias no se excluyen, y la pampa se usó durante un milenio. Es probable que la respuesta sea distinta para una figura de ladera de Paracas, para un colibrí nasca y para un trapecio tardío.

Cuántas figuras quedan allí. La estimación del equipo de Yamagata es de más de mil figuras en relieve; ya se localizaron más de ochocientas. Cada una hallada a la orilla de un sendero refuerza o debilita la lectura de los senderos como ruta de paso.

Fechas más finas. Casi la cronología entera proviene del estilo de la cerámica y de la superposición entre trazos. Métodos que fecharan el momento en que se volteó una piedra, o en que quedó expuesto el suelo, podrían separar fases que hoy se confunden.

Si la protección está a la altura del problema. La reserva es más grande que muchas ciudades, la vigilancia es escasa, y las amenazas de 2025 y 2026 vinieron de dentro del perímetro. La inteligencia artificial que halla figuras nuevas también se está usando para mapear el riesgo de inundación y de invasión; la pregunta es si el ritmo de la protección acompaña al del descubrimiento.

10Preguntas frecuentes

¿Qué son las líneas de Nazca?

Son dibujos raspados en el suelo del desierto: rectas, figuras geométricas como trapecios y espirales, y figuras de animales, plantas y personas. Se apartaron las piedras oscuras de la superficie, y el dibujo es la diferencia de color del suelo claro que quedó expuesto.

¿Dónde quedan las líneas de Nazca?

En la pampa de Nazca, una meseta seca entre los ríos Ingenio y Nazca, en la región de Ica, costa sur del Perú, a unos cuatrocientos kilómetros de Lima. Los trazos ocupan unos 450 km², dentro de una reserva arqueológica de 5.600 km².

¿Quién hizo las líneas de Nazca?

Las culturas Paracas y Nasca, entre cerca de 500 antes de Cristo y 500 después de Cristo. Los mismos animales que están en el suelo aparecen en las vasijas y tejidos nasca. Vea Quién las trazó y cuándo.

¿Cómo se hicieron las líneas de Nazca?

El método más probable es ampliar un dibujo pequeño con estacas de madera y cuerdas, midiendo distancia y dirección de un punto al siguiente. En 1982, Joe Nickell reprodujo así el cóndor, de unos 134 metros, en cerca de un día y medio. Vea Cómo se hicieron.

¿Para qué servían las líneas de Nazca?

Sigue en discusión. La lectura más aceptada hoy es que la pampa era un espacio de procesión y ceremonia, recorrido a pie; el vínculo con el agua y las montañas también tiene apoyo, y la tesis del calendario astronómico tiene un peso bajo. Vea las lecturas.

11Fuentes consultadas

Este dossier es un texto propio. Las fuentes de abajo se consultaron para verificar fechas, medidas y atribuciones; ninguna fue reproducida.

  • UNESCO, Centro del Patrimonio Mundial — Lines and Geoglyphs of Nasca and Palpa (inscripción de 1994), datos del bien e informes sobre su estado de conservación.
  • Entradas enciclopédicas consolidadas sobre las líneas de Nazca, la cultura Nasca, María Reiche y Gerald Hawkins.
  • Reiche, M. — The Mystery on the Desert. Lima, 1949.
  • Hawkins, G. S. — estudio por computadora de las alineaciones de las líneas de Nazca, 1968–1969.
  • Nickell, J. — reproducción a tamaño real del cóndor de Nazca, 1982; relato publicado en Skeptical Inquirer, 1983.
  • Reinhard, J. — The Nazca Lines: A New Perspective on their Origin and Meaning. Lima, 1985.
  • Aveni, A. F. (ed.) — The Lines of Nazca. American Philosophical Society, 1990; con Urton, G., sobre los centros de rayos.
  • Ruggles, C.; Saunders, N. J. — Desert labyrinth: lines, landscape and meaning at Nazca, Peru. Antiquity, diciembre de 2012.
  • Sakai, M. et al. — AI-accelerated Nazca survey nearly doubles the number of known figurative geoglyphs and sheds light on their purpose. PNAS, 23 de septiembre de 2024; comunicados de la Universidad de Yamagata, de IBM Research y del DLR.
  • Universidad de Yamagata y PromPerú — anuncio de 248 nuevos geoglifos en el pabellón del Perú, Expo 2025 Osaka-Kansai, 28 de julio de 2025.
  • Cobertura de prensa sobre la acción de Greenpeace (diciembre de 2014) y sobre el camión en la pampa (enero de 2018).
  • La República, Infobae y Actualidad Ambiental — reducción y restitución del área de la reserva arqueológica de Nasca, mayo y junio de 2025.
  • La República — denuncia de plantas de procesamiento ilegales y obras en el sector de Socos, 8 de julio de 2026.
  • Infobae y Diario La Opinión (Ica) — inspección en el Paisaje Arqueológico de Bogotalla–Tulín, reportajes del 28 y 29 de septiembre de 2026.
  • Al Jazeera y ABC News — caída del avión turístico en la región de Ica, 1 de agosto de 2026.
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